domingo, enero 14, 2007

María Antonieta. Sofia Coppola. 2006

Una de las películas más huecas que he visto en mucho tiempo. El argumento es nulo, así que lo que se ve por pantalla es artificio puro y duro. Tiene un logro la cinta, y es que el diseño de vestuario es magistral, y el hecho de que esté rodada en el auténtico Palacio de Versalles aporta grandeza al resultado.
Es una historia sin drama, y mira que la vida de esta mujer tuvo que tener chicha, pero nada.
Si en Lost in translation (2003), la hijísima, había conseguido una muy buena película conjugando un bonito guión y unos actores perfectos para él, y para hablar de la desubicación de las personas en el mundo, de la incomunicación en el mundo de las ideas, ahora la ambigüedad se convierte en falta de sustancia.
A qué me refiero. A que en lugar de mostrar a un personaje, todo el tiempo se nos muestra la transición de dicho personaje, y no su evolución o su estado. María Antonieta es un personaje anodino. Tanto es así, que durante 45 minutos no se aprovecha en ningún momento la fruslería y pusilanimidad del rey Luis XVI, marido de Antonieta, que parece ser gay, y que sólo lo muestran como soso. Muy buena actuación de Jason Schwartzman. Kirsten Dunst cumple y punto, mientras que Richard Coogan hace de mueble, visto que su papel es ese.
Cuando hablo de transición me refiero a que la película se reduce a eso, a escenas de carruajes donde se ve a Kirsten Dunst con la cabeza apoyada en el cristal mirando el paisaje mientras se oye alguna canción de Air, The Radio Dept., o Belle and Sebastian. Hay veces que la banda sonora es un crimen precisamente por eso, por la descontextualización. Es una especie de Destino de caballero versión modernilla.

La mejor parte de la banda sonora es la verdadera banda sonora, la compuesta por Dustin O'Halloran para la rutina que se muestra.
Hay cotilleos vacuos, ninguna intriga palaciega, salvo al final unos cuernos que ni siquiera trascienden, hay revoluciones que ni siquiera aparecen.
Un crimen me parece el que se resuma la historia en los 5 últimos minutos, incompletos y simplones.
Si la película la hubiese hecho Disney, hubiese sido otro Princesa por sorpresa, o films de esos en los que ahora le ha dado por salir Julie Andrews, pero como lo ha hecho Sofia Coppola, que sabe de moda y escucha a los Strokes, tenemos un peliculón de época y muy estiloso.
Pues no, no lo tenemos, tenemos un videoclip largo y pausado, que se deja ver por la belleza de las imágenes y porque alguna canción merece la pena.
Y sobre manera una puesta en escena vacía de significado al no haber nada detrás.

Es el opuesto a El globo blanco, de Panahi, que aquí critiqué sin ir más lejos. Allí la historia lo era todo -aún siendo sencillísima- mientras que aquí lo es todo la fachada.


Valoración: 4

2 Comments:

At 11:39 a. m., Blogger Zoográfico said...

Es cierto, me duele reconocerlo, pero es cierto. La Coppola también se equivoca y María Antonieta es la prueba de su humanidad... pero yo, aún así, le perdono el traspiés porque ver Lost in Translation es un favor que no se puede pagar con dinero. Ahora solo queda esperar, a ver si la siguiente es un peliculón o María Antonieta 2, por así decirlo. Yo creo que, con todo esto, Soffia Coppola nos está demostrando que es digna hija de su padre, capaz de hacer verdaderas obras de arte y también chascos que no vienen a cuento. Un saludo, me alegro de que te gustara ese diálogo que puse en mi blog!

 
At 5:03 p. m., Blogger siouxie said...

Hola. Acabo de aterrizar aquí, buceando de blog en blog.
Opino exactamente lo mismo que tú sobre la peli esta, solo que yo no sabría expresarlo tan impecablemente ni con iluminación divina :)
Si no te importa, volveré :)

 

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